¿Te gustaría tener mayor seguridad en ti mismo y por ende mayor confianza en todo ámbito de tu vida?

La programación neurolingüística te ofrece la posibilidad de conseguirlo y de llegar a ser eso que tanto quieres ser, manteniendo una confianza en sí mismo permanente y notable ante los demás, si algo llama la atención de un ser humano es su seguridad y esa confianza en sí. Logramos que cerebro recuerde que en varias ocasiones o situaciones del pasado ha tenido esa confianza que necesita en este presente, de tal manera que podamos pedirle a nuestra mente inconsciente que esa misma seguridad la traslade a todos los ámbitos de nuestra vida haciéndonos ver y sentir más seguros ante cualquier situación.

¡El poder de tener confianza! La confianza es una herramienta psicológica relativamente simple que proporciona un gran poder, entonces, ¿por qué es tan difícil de lograr para la mayoría de las personas?

Según mi análisis, la mayor parte de la culpa se puede atribuir al hecho de que todos los humanos pasan gran parte de su vida criticando o juzgando; esto afecta la confianza de todos a su alrededor y/o de si mismos, nos autocriticamos de tal forma que nos vemos afectados por nuestra propia manera de ver las cosas y de lo que estamos haciendo, nublando nuestras acciones y sintiendo que no podemos hacer las cosas bien.

Una de las maneras es entrenando a nuestro cerebro en cuanto a la crítica, por cada cosa negativa que digas de algo busca dos positivas y exprésalas, de esta manera tu cerebro se programará para ver más lo positivo de las cosas y por ende la autocrítica será beneficiosa.

La programación neurolingüística te ofrece técnicas para que tengas esa seguridad y confianza que requieres. Acá te doy una de esas técnicas, iniciemos:

Piensa en ese momento de tu vida que tuviste seguridad y confianza en ti mismo y todo salió muy bien, ahora con tu pulgar derecho presiona tu antebrazo izquierdo a manera de hacer un anclaje, le estamos diciendo a tu cerebro que asocie ese evento de seguridad y confianza al estímulo kinestésico que estas realizando al oprimir el brazo.

Ahora vamos a agregar detalles y cada vez que te indique ¡ánclate! Vas a presionar tu brazo izquierdo con tu pulgar derecho en el mismo lugar

  • Recuerda que sensación corporal interna tenías en ese momento, ¡ánclate!
  • ¿Qué sensación corporal externa tenías en ese momento? ¡ánclate!
  • Recuerda cómo era tu respiración en ese momento ¡ánclate!
  • Recuerda dónde estabas y todo a tu alrededor, colores, formas, personas, visualiza todo con perfecta nitidez, ¡ánclate!
  • Recuerda algún olor o algún sabor en ese momento ¡ánclate!

Si seguiste los pasos adecuadamente, tu cerebro abra aprendido a asociar ese momento con el ancla que instalaste en tu brazo, de modo que esa misma bioquímica y sensaciones sea traída en el momento que la necesites, de modo que tu conducta de ser sumiso y temeroso cambiará automáticamente al presionar el ancla que acabas de instalar, entre más actives esta ancla tu cerebro entenderá que esa es la conducta que quieres que prevalezca promoverá ese estado constantemente haciéndote ver sentir y actuar con más seguridad y confianza.

Autor: Omar Parada

Master Coach