1.– Percibe a las personas a tu alrededor en su grandeza y acéptalas cómo son, respeta sus puntos de vista. De esta manera no querrás cambiarlos y puedes concentrarte en ti, en ser tu mejor versión.

2.– Suelta, deja ir la carga negativa que llevas en la espalda como resultado de experiencias desagradables. Agradece el instante divino donde yace la razón de tu existencia. Ábrete a trascender y escucha tu divinidad.

3.– Evita crearte expectativas en tus relaciones. Da de ti mismo por el placer de Dar.

4.– Lo que hagas que sea para tu propia paz, no necesitas demostrar tu inteligencia, ni tampoco necesitas sentir aprobación de los demás. Paz y gozo de Ser tú Mismo.

5.– La comparación que sea contigo mismo. Que te pongas de pie cada día inspirado a entregarte a tu existencia, sin límites, sin necesidad de compararte con alguien más.

6.– La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre “necesidad” y “querer” y somos capaces de dejar ir ese querer para ser testigos de un orden divino en nuestra vida.

7.– Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la “felicidad” a las cosas materiales y somos capaces de percibir el instante divino.

Autor: José Caballero

Master Coach