Sólo de leer el título esto debe ser de gran interés para cualquier persona, y no digo esto porque lo haya escrito yo, sino porque es deber de cada ser humano entenderse, comprenderse y saberse a profundidad. Este tema es la gran complejidad de nuestra especie, el Homo Sapiens.

Cuando comienzo a explicar o a enseñar este tema lo primero que hago es hacer que la gente se reconozca como ser humano y esto conlleva que se observe a sí mismo como una especie animal, algo, que, aunque parezca muy tonto, no lo es, así que ubícate como una especie animal. Una vez ahí consideremos que somos una especie compleja.

Una breve descripción de la especie sería:

“Los seres humanos tienen la capacidad de ser conscientes de sí mismos, así como de su pasado; saben que tienen el poder de planear, transformar y realizar proyectos de diversos tipos. En función a esta capacidad, han creado diversos códigos morales y dogmas orientados directamente al manejo de estas capacidades. Además, pueden ser conscientes de responsabilidades y peligros provenientes de la naturaleza, así como de otros seres humanos”.

Este último punto es crucial y fuerte “así como de otros seres humanos” wow, y tiene tanta razón, somos una especie en donde nosotros mismos nos atacamos y dañamos de formas inimaginables para algunos.

Finalmente, y en resumen podríamos resumir al ser humano como un animal pensante y esto es ENORME, ya que gracias a esto hemos creado teléfonos inteligentes, viajado al espacio, creado ropa especial para mejorar el rendimiento físico, en fin, casi todo a tu alrededor creado por nosotros… vaya que somos pensantes (inteligentes).

Hasta aquí vamos bien ¿cierto? sin embargo el tema comienza a tornarse interesante cuando afirmamos que “El ser humano es un ser pensante” pero… (hay ese pero) ¿El hombre sabe qué piensa? Es decir, ¿sabe que sabe? Digo, si supiera que sabe porque diseñar drogas químicas que matarán a miles de personas, si supiera que al crear una red social dañará de por vida la existencia de incontables bebés y niños y es aquí donde tocamos el tema real de la consciencia. No es un tema de maldad en el mismo ser humano, es un tema de ignorancia y lo defenderé con mi vida hasta la muerte.

El ser humano no es malo, ninguna persona lo es, lo que sí es ser ignorante de sí mismo, ejemplo:

Un político corrupto que roba y quita el dinero de tratamientos médicos a niños con cáncer para quedárselo y enriquecerse podría sonar (además de que es un caso real) a un monstruo, un animal y podría seguir con los adjetivos, pero de fondo comprendamos que esa persona no es que sea mala por naturaleza, es ignorante, es sólo un hombre que piensa y en ese diminuto concepto sólo pensó en robar lo que no era suyo y no únicamente pensó, sino que seguramente creó una “muy ingeniosa” forma de robarlo. El tipo es un genio… al igual que la inmensa mayoría de las personas, sólo es un hombre que piensa.

Entonces ¿cuál es la cura? es lógico, ser conscientes. De hecho, en las escuelas ahora se enseña a los niños que el homo sapiens ya no es homo sapiens, es en realidad homo sapiens sapiens, que significaría el hombre que sabe que sabe, esto gente, esto, es consciencia. ¡BINGO! Repito, no es un tema de maldad, es un tema de ignorancia, porque si ese ejemplo del político, ese hombre supiera que sabe, en lugar de crear una gran maquinaria de corrupción podría crear una serie de mecanismos que generen mayores ingresos a las instituciones de la salud.

En conclusión ¿qué necesito para crear mi consciencia? Lo primero es desear conocerte y este será un camino que no terminará nunca, pero sobre todo porque no querrás que eso termine. Así que por lógico deberás incluir que esto será un proceso que requerirá mucho amor de tu parte y para ti mismo. Comienza por lecturas de libros simples y maravillosos, atrévete y vive experiencias de talleres y cursos. Obsérvate constantemente, no reacciones y actúa desde un ser que sabe que piensa…

Autor:José Caballero

Master Coach